martes, 12 de mayo de 2009

Libertad por Autoridad

La anarquía evidente de una economía de libre mercado es el lugar ideal para el desarrollo de la burguesía. Pero es de esperarse que como todo progreso conlleve luego de un apogeo a una decadencia debida a los desequilibrios naturales que han de presentarse en un sistema físico ya sea económico o social, en el que las reglas no son practicadas por todos y donde la energía de una mayoría es convertida en materia prima de los intereses de unos cuantos que consiguieron hacerse de un poder estatal, de manera directa o indirecta, a través de supuestas luchas para mejorar las condiciones: buscando la igualdad, el respeto a los derechos humanos, respeto a los derechos de las mujeres, para erradicar la discriminación racial, para democratizar las fabricas y con un sinnúmero de razones más. Las que en el fondo son sólo pretextos y mecanismos para embaucar y atraer a las masas, a aquellas personas poco ilustradas o quienes simplemente están con el que conviene a los intereses de su conjunto social particular, para luego cambiar todo lo que en un comienzo se haya “pactado” simbólicamente. Esto es debido a que el estado ha sido despedido de su función ordenadora y armonizadora de la sociedad, en el ir y venir de presiones ejercidas, en un sentido, por el capital y, en otro, por la sociedad, y ha sido encargado de imponer las primeras sobre las segundas, sea por las buenas, mediante una política demagógica, o por las malas, sirviéndose de la represión como en los estados fascistas.

La “sociedad de mercado” aprisionada por la capacidad socializadora que tiene el proceso de transformación de los bienes en mercancías y de los seres humanos en propietarios privados, es la que permite y fomenta esta conversión, dejándola avanzar hasta los extremos absurdos a los que lleva el capitalismo. De esta manera el estado liberal ha evolucionado o se ha desarrollado hasta convertirse en un “Estado autoritario”, es decir, obediente hacia arriba, hacia el capital, y déspota hacia la sociedad.

Tal Estado autoritario, de acuerdo a Max Horkheimer, es un fenómeno histórico sociológico que no surge de la nada sino que tiene su origen en una situación histórica clara: surge de la anarquía, el desorden y de la crisis, situación por la que se presenta como una vía para la superación de los problemas existentes. Irónicamente, la principal estrategia de legitimación de dicha forma de estadio no se encuentra en el uso y abuso de la fuerza, sino en el consentimiento de los gobernados, el cual encuentra manifestaciones como la marcha y la aclamación.

Sin embargo desde el punto de vista histórico, se nota que el curso de la historia tiene muchas incongruencias y no siempre se cumple una regla estricta en el devenir del destino de los seres humanos, probablemente jamás se sabrá si fueron el producto de el impredecible comportamiento de los seres humanos, o tan sólo, los intencionados “errores” de un historiador poco documentado que tan sólo quiso reescribir la historia para simpatizar con los intereses de un Estado Autoritario convencido de la importancia de una historia bien contada para manipular el destino de sus ciudadanos.

Como ocurrió en la Alemania nazi, el estado autoritario logra lo imposible, unificar a toda una sociedad fragmentada después de una larga crisis. En la búsqueda de este objetivo, el estado autoritario atribuye el surgimiento de la crisis a los periodos de amplia autonomía anteriores, y propone la limitación de la autonomía como una medida para superar la crisis. Bajo esta premisa se justifica el recorte de libertades y derechos que con el fin de combatir el libertinaje y la inmoralidad, exaltando principios como la Autoridad, el Trabajo, la Disciplina y el Orden como valores supremos.

Ya sea con caudillo revolución o por el carisma político de un líder que atrae los votos de un pueblo. Para mantener un nuevo Estado, es probable que se termine echando mano de los ya clásicos e “instintivos” mecanismo de dominación que finalmente llevarán a la constitución de un Estado sin libertad, con opresión, concentración del poder y excesos de autoridad. Es sólo la naturaleza humana.





Fuentes:
Horkheimer, MAX. El estado AutoritarioMax, 1983

Hitler, Adolf. Mi Lucha - Mein Kampf.


Viktor Towm.
05-012-09

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